martes, 31 de marzo de 2009

Sin comentarios


Leyendo esto, no hay nada más que decir.
Más de 200 personas se teme hayan muerto tras el hundimiento, a unas 30 millas de las costas de Libia, de la embarcación que les llevaba rumbo a Italia. La barca llevaba a bordo a 257 personas de las que, tras dos días de búsqueda, sólo 23 han sido rescatadas con vida, según la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).
En la operación de rescate, que según esa misma fuente ya ha concluido, se han recuperado 21 cadáveres. El resto, 213, se dan por desaparecidos. La causa más probable de la tragedia, la mayor de los últimos años, ha sido el fuerte viento que este fin de semana ha soplado en las costas del norte africano y la sobrecarga de la embarcación que sólo tenía cabida para 50 personas. Entre los ocupantes había indios, paquistaníes, bangladeshíes, somalís, eritreos, egipcios, tunecinos y argelinos.
La OIM ha confirmado también que los guardacostas libios han perdido el rastro de otros dos barcos sin que hasta el momento se sepa si se trata de pesqueros o de naves con inmigrantes. Las primeras informaciones hacían referencia a tres barcos hundidos y barajaban la posibilidad de que la cifra de ahogados pudiera llegar a 500.

Fuente: EL PAÍS



6 comentarios:

Markesa Merteuil dijo...

Es terrofífico. Lo que pasa es que muchos, hasta que no ven una tragedia de esta magnitud, ni siquiera se paran a pensar en que hay tragedias todos los días.

Alfonso dijo...

Personas. Por lo menos ya no son inmigrantes. Es un avance. :-s

Ruth dijo...

¡Buenos días!

No hombre no, sencillamente ojos que no ven corazón que no sienten, con mirar hacia a otro lado cuando salga en la tele, se limpian la conciencia de maravilla, es triste demasiado inhumano cuanto sucede a personas en nuestro mundo, y sólo nos interese salvar nuestro trasero y engordarlo más si cabe.

Un abrazote

Stanley Kowalski dijo...

Me pareció un horror cuando leí la noticia. Nada conmueve a los que deberían tomar carta en este asunto? Tan poco vale la vida de esa gente que es como cualquiera de nosotros?.
Esto me produce un sentimiento ambivalente, por un lado una profunda tristeza, y por el otro me enfada muchísimo. Ojalá los muertos descansen en paz, la que en vida no tuvieron.

Gracias por leerme Hisae, sos un amor.

BESOS

esperanza dijo...

Lo de las pateras hace mucho tiempo que no tiene nada más que decir...

AFRICA dijo...

Como tu dices no hay palabras. Una de las verguenzas del mundo en el que vivimos



.... La gente se empezó a marear y yo me puse a repartir biodraminas. Al poco tiempo, yo también me mareé y saqué la cabeza del cayuco para vomitar y no manchar a nadie. La segunda vez que fui a sacar la cabeza casi me arrastra una ola. Por suerte, Kay me estaba agarrando las piernas. Desde entonces, vomité sobre la espalda del que estaba a mi derecha, de la misma manera que el que estaba a mi izquierda vomitaba sobre mí. Mientras tenía esas convulsiones, me di un golpe en la cabeza. Aunque no soy consciente de haberme quedado dormido sí que tuve alucinaciones....


Es parte de la crónica del periodista Fernando Quintela "El cayuco del infierno" emitido en la televisión autonómica canaria. Está en internet, es espeluznante. Creo que todos deberiamos leerlo.

Un abrazo